Sexo en el pasillo

Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Publicar nuevo tema   Responder al tema
Autor Mensaje
Auryn
Invitado





MensajeAsunto: Sexo en el pasillo
Publicado: Vie 22/Feb/2008 3:54 pm
Responder citando

- Cariño… lo siento… – le digo mientras le abrazo muy fuerte, apoyando mi cabeza en su pecho. Le miro con los ojos brillantes, la luz del pasillo deja ver sus rasgos de un autentico adonis, duros pero sensuales, bellos… Después de aclarar la situación, y saber que me desea, no puedo callarme más. - Te deseo – le digo suavemente - de eso puedes estar seguro. Ya hace tiempo que me tienes loquita.

- Entonces te tengo donde quiero – escuchar esas palabras en su voz más sensual hace que mi corazón se acelere. Se funde en mi abrazo, veo como moja sus labios con su lengua y se me reseca instantáneamente la garganta. Noto sus labios sobre los míos después de cerrar los ojos, su lengua juega para hacerse un paso en mi boca, su beso es insistente, como si quisiera devorarme.

Con solo ese beso siento la necesitad de desnudarlo y trepar por su cuerpo. Me excito tanto que respondo a su pasión con la misma energía mientras sutilmente le empujo con mi cuerpo contra la pared del pasillo mientras mis manos trepan por su camisa, la cual comienzo a desabrochar. Sus manos se unen a las mías, intentando con paciencia desabrochar los botones, con los primeros lo consigue, pero su afán por desnudarse hace que pegue un tirón haciendo volar todos los botones.

- Joder…. ¿Sabes que me vuelves loco? – En un momento sus manos me han agarrado el culo, y noto su bulto reprimido dentro de su pantalón, amenazándome con agredirme tan pronto sea libre.
Dios como lo deseo, deseo que me hiera - ¿Cómo hemos podido aguantar tanto? – le digo mientras con mis manos recorro todo su pecho descubierto, acariciando su vello. No puedo resistirme y mis labios atacan su cuello.
-Porque yo quería… no quería que solo fuera un polvo – al escucharle me lo quedo mirando. Su mirada es más lasciva ahora que contempla mis pechos. Noto sus manos recorrer mi espalda, mi vientre, hasta llegar a mis pechos, la piel me arde por donde ha ido dejando sus caricias, y ahora me estremezco al notar la suave tela presionada por sus manos.

Sus labios comienzan a bajar por mi cuello hasta la camisa de mi pijama, de ahí hasta mi boca lo recorre con su lengua. Sus dedos desabrochan mi camisa con ansia mientras una de sus piernas intenta meterse en medio de las mías para abrírmelas y frotar su bulto en mi centro.
Cada una de sus caricias, su lengua, sus besos, sus manos, me ponen a mil. Apenas puedo pensar. Presa del deseo presiono su enorme bulto.

Aprovechando que el esta atareado con mi camisa, comienzo a desabrocharle el pantalón como puedo, para liberar a esa fiera que me acecha. Antes de ver mi deseo cumplido, Mario tira de mi, haciéndame rodar por la pared para tenerme prisionera debajo de su cuerpo. Su delicadeza ha desaparecido y ha aparecido la bestia…
Dejo que me quite la camisa con ansia, petando todos los botones. Ese instinto tan primario que me está demostrando me excita enormemente y no puedo evitar suspirar cuando sus manos, ahora posadas en mi culo, me levantan para situarme en medio de una de sus piernas, que me sujeta para que no me caiga.

Mi respiración se para en seco al ver mis pezones a la altura de su boca. Gimo sin parar al notar como besa uno de ellos, como se maravilla con su sabor, con su tacto, desde aquí arriba, parece que lo esté disfrutando, como si de un manjar se tratara, y eso hace que me sienta aun más mojada. Arqueo mi espalda al estremecerme, enrosco mis piernas con fuerza para no caer y para sentir la presión de su cuerpo mucho más.
Después de estar unos minutos viciándose a ellos, su boca se separa de mis sensibles pechos y comienza a escalar hacia mi boca, pasando por la garganta. Cuando llega a su destino, muerde mi labio inferior. Veo su mirada nublada por el deseo, se la sostengo. Es tan desafiante, me abruma tanto, ver la lujuria es sus ojos me hace temblar.

Desenrosco mis piernas de su cintura, poniéndome de pie, dándole vía libre a las manos que juegan con la cinturilla del pantalón. Estas no tardan mucho en descender, bajándome los pantalones y las bragas a la vez.
Antes de poder reaccionar, de poder controlar mi respiración agitada, la fuerza de voluntad de no correrme aún, veo a Mario como se baja los pantalones rápidamente, dejándolos de lado. El tenerlo ahí, piel con piel, sexo con sexo me hace gemir y temblar a la vez. Sentir su sexo contra mí me turba, incitándome a prestarle toda mi atención.

Con una mano empiezo a acariciar la cabeza de su pene con suavidad y la presiono con mi dedos levemente. Con sutileza bajo un poco más y cojo su miembro con la palma de mi mano y lo masajeo con lentos movimientos, arriba y abajo, tan solo un par de veces. Sigo bajando hasta llegar a acariciar sus testículos, totalmente duros y subidos por la excitación - Dios mío... es enorme - le digo sumida en el deseo.

- ¿Has visto lo que me provocas? No sabes lo que es tenerlo metido en el pantalón… - su voz está cargada de lujuria y pasión.
Su mano derecha comienza a bajar despacio y sinuosamente hasta mi centro, el cual palpita mucho más a notar sus dedos. Delicadamente introduce uno de ellos y comienza a masajear mi clítoris, haciendo pequeños círculos. Aparta su boca de la mía para mordisquearme el lóbulo de mi oreja derecha, para luego lamerlo una y otra vez. - Me encanta tu tacto, tu sabor… - sentir su voz en mi oído eriza mi piel - No puedo esperar a estar dentro de ti. Llevo esperando tanto...

Cuando creo que estoy al límite de la excitación Mario siempre hace algo que hace que me supere... No sabía que pudiera sentir con tanta intensidad... nunca antes he deseado tanto fundirme con alguien. Necesito que me penetre, lo necesito... ¡¡no puedo esperar!! - No esperes más Mario... - le suplico susurrando, de forma casi inaudible - Házmelo... - digo gimiendo sin control y levanto una de mis piernas y la enrosco a su cadera

Su sonrisa me mata, el seguir notando su dedos acariciando mi dentro, como se introducen en mi mojado sexo que palpita por él.- ¿Que quieres que te haga? Dimelo – sus palabras actúan como la llama que acaba de encender la mecha de una bomba. Estallo y me retuerzo contra la pared, mis manos se aferran a su espalda, y grito desconsolada, me es imposible retener mis alaridos y los libero, ahogados por la boca de Mario, que me devora con unos de sus besos.

Agradezco que me deje descansar por unos segundos, que me deje respirar, aunque sus manos, las cuales han trepado por mi vientre, me cogen la cara para fijar sus ojos y los míos. Su mirada pasional y la mía. - Dímelo... Quiero escucharlo... Dímelo y te lo hare…

Respiro hondo y tomo fuerzas para articular algo con sentido - Eres muy malo... - le digo pícara - quiero que me penetres aquí mismo... - le suplico ajetreada e impaciente - oh... por favor... ¡hazme el amor aquí y ahora!

- Pensé que jamás me lo pedirías – nada más decirme esto me separa lo suficientemente las piernas para poderme penetrar, acompañado con un gruñido. Sin poder articular ni una sola palabra, comienza a envestirme una y otra vez con tras la pared.

Notar mis glúteos chocando contra la fría pared, sus músculos calientes, mi vagina sensible tras el primer orgasmo hace que viva la sensación aun más fuerte. Siendo consciente de su enorme pene dentro de mí. Aprieto aun más la pierna que tengo enroscada en su cadera, mis manos de afianzan a su espalda y comienzo a gemir sin control en su oído, al mismo tiempo que escucho sus gruñidos.
Una corriente eléctrica recorre todo mi cuerpo al notar la fricción de su pecho con el mío, de notar su sudor en la yema de mis dedos. Deseo volverme a correr, ahora estando el dentro de mí, de verdad que lo deseo, y poco me falta, pero quiero alargarlo, quiero que se convierta en una tortura placentera.

Así que desenredo mi pierna de él y dejo de aferrarme a su espalda con fuerza, con mi dedo índice detengo con suavidad su ardiente beso, sellándole los labios a modo de silencio. Me saco con delicadeza su enorme miembro de mí y me giro, poniéndome ahora de cara la pared y abierta de piernas, con el culo ligeramente echado hacia fuera. Girando la cara para buscar sus ojos, y sin cesar de respirar agitada por el más ferviente deseo, le echo una profunda mirada de reto. Me encanta que me penetren desde detrás... y hacerlo contra la pared me resulta tan morboso...
Sonrió al escucharlo refunfuñar, por su mirada deduzco que estaba a punto de estallar - Eres increíble… Me sorprendes a cada minuto – noto sus palabras en mi oído, al igual que su miembro erecto acariciando mi piel, buscando mi sexo. Sus manos con delicadeza me giran la cabeza hacia la pared.

Siento sus besos en mi nuca, sus manos en mis pechos, que bajan ahora por mi vientre, una de ellas se queda ahí, la otra va hacia mi clítoris, el cual comienza a excitar. No puedo evitar gemir, mis piernas tiemblan al estar a punto de estallar de nuevo, pero antes de que eso pase sus manos se paran y oigo de nuevo su voz -¿Quieres que te registre? – posa sus manos en cada nalga, las acaricia, las sube con una leve presión que me hacen estremecer.

El notar sus manos, sus mordiscos en mi nuca, su lengua que comienza a descender por mi columna vertebral. Sentir por mi espalda su lengua, la cual desciende y desciende, acompañada de sus manos, hacen que mi cuerpo arda, que corra electricidad por mis venas… Que me derrita ante él.
Su lengua se detiene en inicio de la columna. Se separa, noto el respirar en mi ardiente piel. Y un grito se me escapa al notar sus dientes en una de mis nalgas. Mi cuerpo está totalmente receptivo, a cada caricia me hace vibrar. Me está demostrando que conoce muy bien el cuerpo femenino, ahora que vuelve hacer el mismo camino pero ascendiendo. Sus manos se detienen en mis muslos internos, dejo que separe mis piernas y que amase mis pechos mientras mi vagina lubrica impaciente, palpita exigiendo que le vuelvan a dar su merecido con su miembro, el cual me desafía con sus suaves roces.

Antes de poder darme cuenta lo noto dentro de mí, notando todo su grosor. Lo escucho gemir al notar mi sexo tan mojado. Ahora sus envestidas son muy lentas, pero intensas, cada arremetida es más pronunciada, más lenta saboreando cada instante. Su reparación acaricia el lóbulo de mi oreja, mi cuello, el vello de su pecho acaricia mi espalda, sus manos aferradas a las mía con fuerza, me abruma ese lado tan tierno, la intensidad, el deseo, todo me deja sin habla y totalmente ruborizada.
Al final de cada acometida se me escapa un jadeo, es mágico oír los míos juntos a los suyos, tan sincronizados... Noto el frío de la pared en mi pecho y mi vientre, y el calor de Mario en mi espalda y mi culo, un mix explosivo. Por si fuera poco, la penetración desde atrás no deja indiferente a mi clítoris, la intensidad con la que su verga se introduce en mi fluye hasta él y le estimula. Me derrito por momentos, me siento completamente sometida, soy suya en todos los sentidos.

Sus movimientos siguen siendo lentos e intensivos. Una de sus manos se hace un hueco entre la pared y mi cuerpo, buscando uno de mis pechos para acariciarlo, mientras me embiste. Acaricia mi duro pezón, mientras me deleito por esa sensación escucho de nuevo su voz.
- Me pones tan duro... Si no fuera capaz de contenerme explotaría nada más de tocarte... Estaría así una y otra y otra vez... – me dice con su suave voz haciéndome el amor con cada palabra, cada acento...

Cada vez que me habla mi cuerpo se rebela... por favor... ¿hasta cuándo voy a poder aguantar? No hay segundo que no piense que voy a explotar... deseo hacerlo, pero también deseo que este momento sea eterno - ¡¡Yo no puedo contenerme!! - le grito totalmente sofocada, doblegándome de placer, a punto de culminar.
Mis palabras hacen que sus embestidas se vuelvan rápidas, acelerando su clímax, el cual no tarda mucho en llegar. Notar cómo se corre dentro de mí hace que estalle y me uno a él, entre resoplidos y gemidos.

Pasan unos segundos, antes de que nos podamos separar, los dos temblamos, estamos exhaustos. – Vayamos a la cama, allí estaremos mejor... – le digo mientras le cojo de la mano y me lo llevo. La noche aún es joven.
Volver arriba
Kalyrra
Invitado





MensajeAsunto:
Publicado: Sab 23/Feb/2008 12:47 am
Responder citando

Yo quiero que me pase esto en el pasillo!!!!! Ohhh Mario!!!

QUIERO UN MARIO EN MI VIDA!! jajajaja
Volver arriba
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Concursos amánticos Todas las horas son GMT + 1 Hora
Página 1 de 1