Kirsipu aficionad@
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Asunto: Mi primera vez en.. Publicado: Lun 26/Feb/2007 12:50 pm |
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Mi pareja y yo tenemos la suerte de disponer de una casa de mis padres, de vez en cuando, libre los fines de semana, así que normalmente aprovechamos para desfogarnos de todas nuestras necesidades sexuales, pero la casa está de reformas desde hace un tiempo no podemos satisfacernos mutuamente.
El sábado quedamos con unos amigos, yo fui a su casa antes para recogerla. Me equivoqué de hora y llegué una hora antes a su casa. Ella no estaba preparada todavía y me dijo que subiera que estaba sola en casa. Bueno como podéis imaginar, con el tiempo inactivo que llevaba me puse a hacer mis cabalas para ver si podía pillar algo.
Cuando subí ella estaba en pijama y con una bata y nos sentamos en el sofá a ver un rato la TV mientras hablábamos. Poco a poco empecé a meterle mano, tocando por encima de la bata, pude comprobar que no llevaba el sujetador puesto, lo que me puso a mil Yo estaba totalmente erecto, deseoso de dejar escapar a mi pene para que lo acariciara, observé que ella tampoco oponía mucha "resistencia", solo verbal, ya que sus padres o hermanos podrían aparecer en cualquier momento. Yo seguí acariciando solo por encima. llegado el momento quité un par de botones de la parte superior de la bata e introduje mi mano dentro del pijama, acariciando sus erectos pezones(Es un punto débil que tiene), decidí abrir mas el margen de maniobra y quité el resto de botones de la bata y subí la parte superior del pijama dejando sus dos turgente pechos al aire. Ella seguía repitiéndome que su familia podía llegar en cualquier momento, pero yo no hacia caso, era mucho el deseo de poseerla como para poder pensar en otra cosa, y empecé a acariciar el contorno de ambos pechos, erizando todo su cuerpo, al poco ataqué los pezones con suaves caricias de las yemas de los dedos, tan suaves que parecía la brisa del mar moldeando un cuerpo desnudo; noté que se estaba excitando y yo quería más, pero en un momento de lucidez, me paró los pies, a pesar de estar muy cachóndos, ella me quitó la manos y se tapó, no dudó en acariciar mi paquete totalmente erecto por encima de mis pantalones, y susurrarme al oído que aguantara un tiempo ya que nos podían pillar, sabia que estábamos demasiado tiempo sin hacerlo y ella también estaba deseosa pero que teníamos que buscar un sitio donde hacerlo, por ejemplo en el coche; la cosa quedó ahí, aunque nunca lo habíamos echo era una idea que me atraía hacía tiempo. Como no podía ser de otra manera al poco tiempo aparecieron sus padres y sus hermanos, si nos pillan, se me cae la cara de vergüenza. Pero todo eso nada más que hizo alimentar nuestro deseo de follar como locos, ese morbo que nos podrían haber pillado y el tiempo sin hacerlo, estábamos apunto de reventar. La cosa se calmó, mientras ella se duchaba y se arreglaba yo estaba viendo la TV, bueno realmente no estaba viendo la TV, estaba pensando como lo podíamos hacer para estar a solas. Cuando ella termino de arreglarse fuimos a recoger a nuestros amigos y nos fuimos a cenar fuera. Nos tomamos unas cuantas cerveza y vinos, sin pasarnos, pero lo justo como para ir algo contentos. Luego fuimos a tomarnos unas copas, que nos sentaron realmente bien. Cuando dejamos a nuestro amigos, le acompañé a casa, yo tenia el coche aparcado cerca, así que se me ocurrió proponerle de irnos por ahí con el coche para estar a solas. Ella no tardó en decirme que sí, lo estábamos deseando los dos. Cogimos el coche y nos dirigimos a la autovía para salir de la ciudad, y llevarla a una zona de campo que conozco y casi nadie va por allí, aunque existen unas casas relativamente cerca. Mientras íbamos en el coche, la cosa se ponía por momentos más caliente. Sé que es peligroso pero no podía esperar, empecé a meterle mano mientras íbamos por la autovia, dejando sus pechos al descubierto, si los conductores a los que adelantaba podían ver su turgentes pechos al aire y con una mano manejándolos con maestría el morbo de que nos pudieran ver provocó una excitación bestial en ambos, al poco no dudé en deslizar mi mano desde su pechos por encima de los pantalones para ver como estaba su zona más deseada, salía un tremendo calor, ella no dudó en quitarse los pantalones y sus bragas dejando todo su sexo al aire, poco tardó en abrir sus piernas para que pudiera manejarme con soltura, pude comprobar que estaba bastante mojada toda la zona, lo que incluso me permitió meter, casi sin quererlo un poco de mi dedo provocándole un escalofrió y un gemido de placer. Mientras seguía masajeando con una mano su clítoris y con la otra conducía, mi pene estaba apunto de reventar, ella me tocaba por encima del pantalón y no dudó en abrir el cinturón y bajarme la cremallera para sacar parte de mi pene, mientras yo jugueteaba con sus mojados labios vaginales emanando un elixir difícilmente rechazable desde lo mas adentro de su vagina, poco a poco dirigí mis dedos a si clítoris acariciándolo de forma circular y constante, a ella quería más, así que no dudé en introducirle un dedo, a la vez que ella acariciaba mi pene y con la otra mano tocaba sus erectos pezones, comencé a subir el ritmo de mi mano provocándole un gran orgasmo, acompañado de un gemido estremecedor.
Pronto llegamos al lugar, apagué las luces del coche para intentar disimular un poco en el paso por las casas cercanas, la luz de la luna era suficiente para ver la carretera,
Cuando consideré que estábamos algo alejados de las casas encendí las luces y busque el mejor sitio. Pronto aparque el coche y nos pasamos a la parte trasera del coche, nos besamos como hacia mucho que no lo hacíamos, pegamos los asientos delanteros lo mas posible a la guantera y al volante. Me quite la ropa en apenas segundos, ella se acomodó sentada en un asiento trasero mientras yo jugaba con su pechos lamiéndolos y acariciándolos con una mano, la otra se fue directa a su sexo de nuevo, le hice un increíble masaje vagina y con movimientos circulares en su descubierto clítoris, aquello seguía mojadísimo, no tardé en introducir poco a poco un dedo (le vuelve loca) sus gemidos iban a más mientras aproveché para susurrarle que la próxima vez no sería con un dedo si no que compraría algo más grande como un vibrador y la volvería más loca, lo que me dijo que si (estañándome porque se lo he propuesto en ocasiones pero me lo ha negado, aproveche el momento oportuno jeje) mientras le susurraba eso comenzó a mover sus caderas hacia adelante deseosa de que le penetrara ese vibrador de buenas dimensiones y poder sentir algo diferente a tener mi polla dentro de ella, que le follará con una tranca más grande, llegando rápidamente un orgasmo bestial. A pesar de la excitación yo aun tenia algo flácido mi pene, ella deseosa de sexo me pidió que la follará por atrás, no tardó en ponerse en posición (como vulgarmente se dice, a cuatro patas), el problema es que la posición en el coche era algo incomoda y en cima mi pene no estaba totalmente erecto, conseguí penetrarla en un par de ocasiones pero se salí fácilmente, así que desistimos de esa posición, pero no la quería dejar insatisfecha en su posición favorita, así que ella no se movió y la sorprendí volviéndole a meter un dedo suavemente, nunca le había masturbado en esa posición, era increíble ver como entraba y salía mi dedo, dentro de su vagína y como mojaba completamente mi mano con su fluidos, no tardó en tener otro orgasmo. Intentamos cambiar de posición estando yo sentado y ella encima dándome la espalda pero otra vez la incomodidad nos hizo desistir, también noté que mi pene no estaba en su esplendor, así que opte porque ella se acostará y yo tuviera el control total y manejo de la situación. Ella estaba algo desanimada porque parecía que no iba a terminar bien, entonces, me posicioné y a pesar de tener algo flácido mi pene, la penetré poco a poco. De su boca salio un gran gemido de placer, yo estaba deseoso de follarla sin parar, de hacerla disfrutar como una loca, no sé lo que fue si el alcohol que nos relajó, el morbo de poder se descubiertos (algo improbable pero posible) o lo incomodo de hacerlo en el coche, no sé realmente lo que fue pero fue increíble, decidimos hacerlo a pelo y que gustazo, nunca había durando tanto, y además notando como entraba y salía completamente mi pene dentro de su caliente ardiente vagina, como cada centímetro de mi pene rozaba las paredes de su vagina, con que facilidad se deslizaba, como había dilatado, parecía que estaba pidiendo a voces una polla más grande. No paró de gemir como nunca lo había hecho, a pesar de la distancia que puse entre las viviendas cercanas y el coche, todavía hoy pienso que es imposible que no la escucharan gemir, nunca la había visto así, desbocada, entregada, pidiéndome a gritos “¡Follame! ¡Follame! ¡Coño que gustos, que placer! ¡No pares!¡Como me gusta que me folles asi!, yo flipaba viendo su cara descompuesta de placer y ver su pechos como se movían con cada embestida mía. Empecé a notar como las paredes de la vagina empezaron a estrangular a mi pene, síntoma de que le venia un orgasmo increíble acompañándolo con una mezcla de gemidos y gritos que nunca había escuchado, eso provocó en mí la excitación justa para derramar todo mi semen dentro de ella, sentí como salía desde los más adentro de mí y subía el liquido hasta explotar dentro, me quedé paralizado mientras me corría, mientras ella no paraba de mover sus caderas para exprimirme hasta la última gota, nos quedamos exhaustos abrazados y besándonos. Creo que el mejor polvo, por el como, el donde, ... por todo. Pronto nos vestimos y fui a dejarla en su casa, no hablamos en todo el trayecto, recordando todo lo que habíamos hecho, cuando nos despedimos prometimos repetirlo, aunque no sea como esta primera vez. |
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